Panama

En las calles

April 01, 2020

Miembros de la tripulación del Logos Hope describen su experiencia compartiendo el amor de Dios en las calles de Latinoamérica.

En 2016, durante el mantenimiento anual del Logos Hope, un grupo de tripulantes tuvo la idea de bajar a las calles para compartir el evangelio de Jesús en el puerto de Sudáfrica. “La mayor parte del ministerio consiste en traer gente al barco”, dijo Connor Davis (Sudáfrica), quien dirige este ministerio en conjunto con Tatiana* (Europa). “Pero ¿qué sucede con aquellos que están en las calles, que nunca oyeron del barco o no pueden asistir? Queremos ir hacia la gente, compartir a Jesús y amar a aquellos que conocemos de distintas maneras.”

El grupo está formado por miembros de la tripulación y voluntarios locales, así que, es diferente en cada puerto. Ellos se juntan dos veces por semana para orar, dividir los materiales que utilizarán- como evangelios, chocolate caliente, ropas abrigadas para climas fríos, etc.- y luego salen a compartir el amor de Dios con quienquiera que se encuentren en las calles. “Para algunos de los participantes, es su primera vez compartiendo el evangelio.”, cuenta Tatiana, “Para ellos es un paso de fe aprender cómo hacerlo y conectarse con la gente.”

“En mi caso, yo compartía mi fe en mi país, pero lo hacía en mi idioma y hablando uno a uno, no a grupos, en un idioma extranjero.”, continuó. “He aprendido a trabajar en grupo y a compartir en grupos. A veces es difícil y a veces es increíble, porque puedes ver cómo Dios usa a cada integrante.”

La experiencia en cada puerto es diferente, por eso es muy importante estar abiertos a la guía de Dios en cada lugar. “Un día en Guatemala, había mucha niebla, así que, nuestro grupo tuvo que permanecer en el área del puerto.”, compartió Connor, “Hablamos con distintas personas que esperaban el bus. Yo me encontraba con un voluntario que estaba traduciendo para mí. Vimos un gran grupo de adolescentes y nos acercamos a ellos. Todos se juntaron a mi alrededor y comencé a compartir el evangelio con ellos. Realmente sentí la paz de Dios animándome a compartirles este regalo.

“Contaron que habían asistido a la iglesia, pero no conocían el evangelio. Percibí que algunos de ellos estaban genuinamente interesados. Me preguntaron: "¿cómo podemos tener esa relación?" Les expliqué cómo podían conocer y seguir a Jesús. Tenían la voluntad de hacerlo, así que, nos tomamos de las manos y oramos juntos.

“Tan pronto dije: 'creemos en Jesucristo' todos gritaron. La presencia de Dios estaba en ellos. Pudimos darles Biblias e introducirlos a los voluntarios locales que permanecerían en contacto con ellos luego de que el barco siguiera su camino.”

“He visto a Dios hacer muchas cosas como esta, donde muchos entregan su vida a Dios, pero también he visto a Dios utilizar su poder y autoridad de otras formas.”, continuó Connor. “En Ecuador pude orar por un hombre ciego, que también tenía dolor en sus rodillas y estómago. Momentos después, comenzó a asustarse y a rascar sus ojos.”

 

“Le pregunté '¿qué sucede?'. Me dijo que sintió calor sobre sus ojos y vio una luz. Luego dijo: 'veo a Jesús.', así que, seguí orando. Él me dijo: 'mis rodillas están bien. Mi estómago está bien.' Y había visto a Jesús ¡lo que es increíble! Era cristiano y se sintió muy animado por la forma en que había experimentado el amor y poder de Jesús.”

Ahora, al final de la visita de dos años de Logos Hope a Latinoamérica, este ministerio ha podido realizar su tarea en muchos países y puertos diferentes. “Muchos en América Latina han escuchado de Dios;”, dijo Tatiana, “pero eso no siempre significa que tienen una relación con Él, o saben sobre la salvación y conocen a Jesús.”

“En Argentina conocí un grupo de jóvenes que estaban sentados tomando mate, un té local. Me senté con ellos y comencé a hablarles sobre Jesús. Una de las jóvenes no estaba tan abierta a escuchar, pero otra sí. Dijo: 'estoy buscando algo.'”

“Compartí el evangelio y mi propia historia con ella y comenzó a llorar, diciendo: 'me acuerdo ahora que mi abuela oraba por mí y me dio una Biblia para niños.'”

A veces, las personas escuchan desde una edad temprana.”, reflexionó Tatiana, “En algún momento, Dios sabe cuándo tocarlos y conectar todas las experiencias. Dios está trabajando de diferentes maneras. A veces, no podemos ver el resultado inmediato de las semillas que plantamos. Pero no es nuestro trabajo. Algunos plantan las semillas, otros las riegan, y Dios une todo.”

*el nombre fue cambiado