South Asia

Yo estuve perdido

October 21, 2019

Desde que Tabitha*, una obrera local de OM, se mudó a una remota aldea de su país en el sur de Asia para compartir el evangelio, tuvo un fuerte deseo de alcanzar a los adolescentes: “Mi plan era entablar relaciones con los jóvenes en mi aldea y darles libros cristianos para que lean. Quería reunirme con ellos para hablar acerca de los libros y cualquier otro problema que estuvieran teniendo”.

Además de hablar con los jóvenes, el equipo de OM en esta área remota también está llevando a cabo clases de apoyo y alfabetismo, dando educación de salud a mujeres y también discipulando a los nuevos creyentes, todo con el fin de compartir el evangelio y hacer discípulos.

Mientras que Tabitha estaba conociendo a los jóvenes, dio con un chico llamado David* y con su familia, quienes vivían a unas pocas casas de donde ella estaba. Aunque les había dado algunos libros tenía pocas chances de encontrarse personalmente con David y hablar acerca de la literatura. Sin embargo pudieron compartir el evangelio con sus hermanos: “Comencé a construir una buena relación con la madre de estos muchachos, la que mostró interés en conocer más acerca de Jesús. Fui una vez a su casa porque escuché que su esposo estaba enfermo, y le iba a dar un poco de medicina. Cuando llegué, lo vi a David leyendo los libros que le había dado, y después de hablar con él acerca de ellos, me sentí muy feliz de que él haya mostrado interés”, explicó Tabitha.

Tabitha y otros obreros de OM estaban planeando una travesía a otras aldeas de su alrededor, para dar libros cristianos y compartir el evangelio. Para este viaje, ellos necesitaban de dos jóvenes que ayudaran a llevar los libros de aldea en aldea. Uno de sus vecinos, quien también era cristiano, dijo que él lo haría y que también tenía un amigo que estaba interesado: “Cuando me enteré de que ese amigo era David, inmediatamente comencé a orar porque esta travesía era una oportunidad para compartir el evangelio con él y que pudiera conocer más acerca del cristianismo”, dijoTabitha.

David aceptó ser parte de la travesía de los obreros de OM y llevar los libros porque vio en esto una oportunidad de practicar el inglés con extranjeros, aprender nuevas cosas y ver nuevas aldeas. En la mañana del segundo día de la travesía, el equipo de OM y David estaban leyendo la Biblia juntos para comenzar el día. Fue en este momento de estudio bíblico que David comenzó a ver lo nuevo que Dios estaba queriendo que él aprendiera durante este viaje: “Estábamos leyendo las historias de la oveja perdida y del hijo pródigo, y David también estaba leyendo. Después de que discutimos el significado de estas historias, le pregunté a David si las había entendido. Me puse muy contenta cuando él dijo que lo había entendido todo”, contó Tabitha.

En ese momento, Tabitha procedió a preguntarle a David si quería creer en Jesús y le explicó lo que esto significaba. David inmediatamente dijo que estaba listo para creer en Jesús después de haber escuchado el evangelio y las conversaciones acerca de Dios tantas veces los últimos días: "Me di cuenta en esa mañana que, también yo, estaba perdido como una oveja y que necesitaba que Dios me alcanzara. Me solía preguntar a menudo quién había creado todas estas cosas en el mundo, y luego aprendí que Dios lo había creado todo. Lo que escuché en esta travesía me trajo la respuesta a muchas de las preguntas que tenía en mi corazón", expresó David.

Tomar esa decisión de creer en Jesús no es una decisión fácil para personas como David, quien se crió en una nación mayormente hindú y en una comunidad fiel a esa religión. En este contexto, las personas que deciden seguir a Jesús son a menudo despreciadas por la comunidad, rechazadas por su familia y se encuentran luego con una gran dificultad a la hora de encontrar un trabajo. Muchos hindúes creen que, si las personas no hacen sacrificios y adoran a sus dioses para recibir bendición, protección o perdón por sus malas acciones, algo malo va a ocurrirles o que alguien de su familia va a morir.

Esto fue algo que detuvo a David de convertirse en cristiano por un largo tiempo: "Yo había escuchado acerca de Jesús hace dos años cuando un primo mío se convirtió en cristiano y me invitó a su comunidad cristiana. Cuando escuché acerca de quién era Jesús, quise saber más y creer, pero tenía mucho miedo de que mi familia se enterara y yo fuera rechazado y viva en vergüenza", explicó David

Aunque David todavía está preocupado acerca de qué van a hacer sus padres cuando se enteren de que él es un creyente, no puede negar que es un creyente y de que necesita a Jesús, quien es el único que murió para que Dios perdonara sus pecados. David con gran gozo y confianza proclamó su nueva fe en Jesús: "Yo hice muchas cosas malas en mi vida, pero ahora sé que Dios me ha perdonado. Todavía pienso en los problemas que voy a enfrentar, pero sé que Dios me va a ayudar. Puse mi fe en Jesús y Él puso su paz en mí".

Ore para que David continúe creciendo en su fe y para que más personas de grupos no alcanzados se encuentren con Dios y pongan su fe en Cristo.

 

*Nombre cambiado por razones de seguridad